Caprichoso y soberbio, el maquillaje se reinventa para crear “looks” aptos para todo tipo de mujeres. Colores rotundos y trazos exagerados conviven con paletas cromáticas naturales y luminosas. La libertad de expresión, la mejor arma para estar a la última.

“No hay mujer fea sino perezosa”, decía Madame Rubinstein, lema que hoy sirve para explicar que el maquillaje, el arte de realzar la belleza y camuflar las imperfecciones, ofrece la oportunidad de jugar con los últimos colores y experimentar con las nuevas texturas hasta conseguir un “look” con el que sentirse atractiva, favorecida, fresca y luminosa.

Tras varias temporadas conviviendo con la imposición de la tendencia “nude”, donde la ausencia de color era la protagonista, se impone los tonos alegres, vibrantes y luminosos, así como los trazos rotundos y caprichosos. La tendencia más atrevida: la decoloración de las cejas hasta hacerlas desaparecer, una propuesta arriesga. “Ante un decisión tan importante, la firma MAC recomienda “pintarlas con un lápiz dos o tres colores más claros”.

El maquillaje, es el arte de realzar y camuflar las imperfecciones

Los labios se visten de rojo pasión, un toque de distinción y un clásico nocturno, que brinda la oportunidad de lucirlo las veinticuatro horas del día. En brillo o en mate, el magnético “rouge” tiene poder absoluto para trasformar un “look”. Sobre pieles limpias e inmaculadas arroja un contrapunto de luz y frescura, además de un efecto rejuvenecedor.

Los colores pasteles –rosa, lavanda, verde agua, turquesa, azul bebé o gris plata- salpicados con notas irisadas y de texturas ligeras y traslúcidas se posan sobre todo el parpado. Su objetivo es aportar luminosidad e intensidad a la mirada. Las pestañas, más espesas, más largas y más curvadas, no pasan desapercibidas.

En conjunto, el rostro se presenta aparentemente natural, pero trabajado meticulosamente con una base que unifique, matice la piel y borre sus imperfecciones. Las mejillas se ruborizan a base de colorete, aplicado al detalle sobre la manzanita de los pómulos hasta conseguir un aspecto saludable.

El maquillaje también es un elemento diferenciador que ayuda a crear una imagen exclusiva, particular y auténtica, al mismo tiempo que proyecta “el estilo y la personalidad de la mujer”, cuenta Pedro Cedeño, el maquillador favorito de actrices y modelos.  Pendiente de los vaivenes de la moda, más que inspirarse en las pasarelas, el maquillaje se pone al servicio del diseño para que el resultado final, el “look”, sea mágico y atractivo. Esta temporada son muchas las tendencias, pero “se deben interpretar en función de lo que más favorece”, dice Yolanda López, directora de imagen de Madrid Cibeles Fashion Week.

Ahora, arrasa el maquillaje retro, donde los “labios adquieren todo el protagonismo coloreados en rojo y la mirada se intensifica con dos o tres manos de máscara de pestañas”. Las más jóvenes y atrevidas, para estar a la última, pueden apostar por una estética “traviesa y provocativa” construida a base de “sombras de colores, labiales llamativos”, dice Yolanda.

LUMINOSOS MATICES BURGUESES.

Dior se nutre del encanto femenino que se vivió en aquellos felices años 20 para crear una imagen tan inocente como sensual, bañada en tonos pastel. “El exceso de maquillaje se ve pasado de moda”, decía Christian Dior, en 1952, expresión de la que se hace eco Junior, maquillador oficial de la casa francesa, y ofrece un “look” en rosa palo, gris y beige con un acabado aterciopelado y luminoso.

Grandes actrices que marcaron alguna década también sirven de inspiración para crear nuevas tendencias. Lucille, personaje que interpretó Catherine Deneuve, en el filme “La Chamade”, se convierte en la musa de FranÇois Nars para crear su nueva propuesta. “Me encanta ese `look´ burgués que luce la actriz francesa en esa película”.

“Apuesto porque los matices resulten tan juguetones y sofisticados como suaves, sutiles, valientes y atrevidos. Diseño el maquillajes para aportar a la piel un aspecto resplandeciente que a la vez permite a las mujeres divertirse con el color”, cuenta Nars.

Mientras que Dick Page, maquillador de Shiseido apuesta por un colorido seductor, de texturas suaves para elaborar un maquillaje “confortable” que permita brillar a la mujer, Val Garland, directora artística de Yves Saint Laurent Make-up, que considera que el maquillaje debe trasmitir “el resplandor y la sensualidad de la belleza interior de la mujer”, prefiere vestir la mirada con matices celestes y la boca con pátinas frambuesas que la aporten voluptuosidad.

“La imagen final que cada mujer desea o necesita es muy variable, ya que responde a su tipo de piel, al momento del día o simplemente a su gusto”, explica Lewis Amarante, maquillador Oficial de Max Factor, que esta temporada sigue apostando por la estética “nude”, pero con los labios bañados en rojo.

“El maquillaje ofrece la posibilidad de crear miles de ‘looks’ diferentes jugando con colores y texturas. Me guío por mi instinto, viendo las características de las personas, especialmente los ojos, parte esencial del rostro que reflejan el estado de ánimo. La piel siempre es lo más importante porque el maquillaje no tiene que ser una máscara, sino el vehículo por el que brille la mujer”, dice Pilar Lucas, maquilladora oficial de Helena Rubinstein.

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